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miércoles, 31 de marzo de 2010

Museo Nacional de Qatar, Arquitecto Jean Nouvel


La coherencia, la valentía y la ubicuidad han convertido a Jean Nouvel, autor de célebres edificios como el Instituto del Mundo Árabe de París o la Torre Dentsu de Tokio, en uno de los arquitectos más importantes del periodo contemporáneo.

A lo largo de su carrera ha rehuido a trabajar en serie, por lo cual cada una de sus obras presenta rasgos singulares que proponen escenarios únicos que a la vez que escapan a la rigidez y al dogmatismo, se integran al entorno mediante el dialogo que, en algunas ocasiones se da a partir de la lógica del mimetismo y de la reciprocidad, y en otras mediante el contraste y la diferencia.

El autor del edificio para la Fundación Cartier de París, de la Torre Agbar de Barcelona y del polémico Museo Louvre de Abu Dabi, ha diseñado diversos tipos de espacios pero, de entre las múltiples tipologías arquitectónicas que ha abordado, prefiere la de los espacios culturales, ya que en ellos tiene mucho mayores facultades para experimentar y el resultado final, generalmente, simboliza la personalidad e inquietud de las ciudades; este es el caso de su más reciente proyecto: el anexo para el Museo Nacional de Qatar.

Encomendado por la Consejería de Museos de Qatar, organismo dirigido por la princesa Al Mayassa Bint Hamad Bin Khalifa Al-Thani, este centro cultural y de comunicaciones, se levantará en el extremo sur de Corniche, Doha, a un costado del Fariq Al Salatah Palace, un edificio catalogado como patrimonio histórico de la humanidad desde 1975.

El edificio, que será la primera estructura que podrán apreciar los turistas que arriben a Qatar desde el aeropuerto, fue inspirado en dos figuras representativas de las zonas desérticas de Medio Oriente: las rosas del desierto que se forman a partir de la combinación de diversos minerales y los caravasares o albergues que daban reposo y alimento a los viajeros y sus animales, después de una larga jornada.

La volumetría fue resuelta a partir de una estructura polimorfa, conformada por una serie de discos o -pétalos- de diferentes dimensiones y curvaturas que funcionan, según el caso, como paredes, techos, pisos y terrazas; cada uno de estos elementos arquitectónicos, estará construido con un alma de acero, recubierta con concreto armado color arena.

Museo Nacional de Qatar

Como recurso visual para enfatizar la continuidad con el exterior y unificar los diferentes espacios interiores, los pisos se construirán con concreto pulido color arena, mientras que las caras interiores de los muros estarán revestidas con estuco-Pierre, un yeso tradicional que resulta de una mezcla de cal y yeso cuya superficie imita la piedra.

Entre cada uno de los vanos que resulten de la unión entre los diferentes discos, se colocarán grandes piezas de cristal cuya marquetería se empotrará dentro de los muros, losas o pisos de concreto, lo que le dará una enorme ligereza visual al edificio.

El Museo estará integrado por un circuito de galerías temáticas cuyas exposiciones abordarán: la historia natural de la península de Qatar; la historia social y cultural y la historia de Qatar, como nación, desde el siglo XVIII hasta el presente. En sus instalaciones el museo albergará una colección integrada por más de 8000 objetos que incluyen: piezas arqueológicas y arquitectónicas, textiles, vestuario, joyería, piezas decorativas, armas, libros y documentos históricos que datan desde el 8000aC hasta nuestros días.

Museo Nacional de Qatar

La solución arquitectónica del edificio, además de que a nivel visual dialoga perfectamente con el entorno, responde también a los parámetros básicos de sustentabilidad: en algunas zonas los vanos acristalados permitirán que penetre directamente la luz solar para reducir las cargas de enfriamiento, mientras que en otras, los voladizos protegerán los espacios que así lo requieran, de la luz solar y de las altas temperaturas del desierto. Por otro lado, los jardines exteriores del museo se construirán con la vegetación propia de la zona, conformada fundamentalmente por: pastos nativos, catáceas, palmeras, granadas y árboles de sidra [el árbol nacional de Qatar], vegetación que requiere de poca agua y por lo tanto menores cuidados que otro tipo de vegetación.

El Museo Nacional de Qatar es una estructura que tanto por su impacto cultural, espectacular solución arquitectónica y ubicación geográfica se convertirá en un hito del Medio Oriente.

Via: dezeen.com

lunes, 22 de marzo de 2010

Nouvel guarda en el cajón el proyecto de la Torre Signal

Recreación virtual  de la Torre Signal

El aclamado arquitecto francés Jean Nouvel ha tenido que renunciar temporalmente a la realización de la Torre Signal, un gigantesco rascacielos rectangular que debía marcar la renovación del distrito financiero parisiense de La Défense. La falta de financiación, tras la retirada de la española Medea, obliga al premio Pritzker 2008 a aplazar su proyecto hasta después de la crisis.

"Con la crisis inmobiliaria, todos los proyectos actuales de edificios de mucha altura acumulan retraso", anunció el despacho Ateliers Jean Nouvel en un comunicado de prensa. "El proyecto de la Torre Signal se realizará únicamente cuando la crisis se disipe", pero el equipo del prestigioso arquitecto no renuncia "a construir este proyecto estratégico (...) simbólico de una evolución necesaria y vital para La Défense". El despacho calcula que "dentro de dos o tres años proyectos como éste serán los que busquen los inversores". La Torre debía estar lista dentro de tres años.

El comunicado del despacho del arquitecto respondía a una declaración de la presidenta del EPAD, el organismo público que gestiona el distrito financiero, que daba el proyecto por enterrado. "Hemos recibido un correo de Ateliers Jean Nouvel en el que nos informan haber renunciado a la Torre Signal por falta de inversores", declaró Joelle Ceccaldi-Raynaud en Cannes, en el marco de una feria inmobiliaria. "Hemos ido a Qatar, a Kuwait, ahí donde hay dinero, hemos buscado y no hemos encontrado inversores", añadió Philippe Chaix, director general del organismo.

La falta de financiación es la amenaza. ¿Verá la luz del día el rascacielos rectangular de hormigón, cristal y acero que aspiraba en un principio a "competir con la señora Eiffel", con una altura de 301 metros? De momento, ya ha habido bajas. El proyecto, con un coste estimado de 600 millones de euros, contaba con el apoyo de la española Medea, filial de Metrovacesa, que se retiró en las primeras turbulencias de la crisis inmobiliaria en España.

Ganadora de un concurso internacional en la que se impuso ante rivales de la talla del inglés Norman Foster, la Torre Signal debía contar con una oferta mixta de vivienda, oficinas y comercios sobre 140.000 metros cuadrados repartidos en 71 plantas.

Via: elpais.com

miércoles, 17 de marzo de 2010

New York obliga a Nouvel a recortar su rascacielos

¿Tiene Manhattan futuro como gran metrópolis? Se preguntaba Nicolai Ouroussoff, crítico de arquitectura de The New York Times, hablando de la resolución del Departamento de Planificación Municipal de recortar más de 60 metros la torre para el Museo de Arte Moderno, en la calle 53 de Manhattan, proyectada originalmente por Jean Nouvel para tener 380 m de altura.

“El diseño de Nouvel fue concebido como una aguja gigante, como el Empire State, pero sin el aspecto de caja. Apoyado por una matriz de vigas de acero entrelazadas que se va quebrando y estrechando a medida que sube, evocando un trozo de cristal. Las vigas van enrazadas con la superficie de cristal del edificio. Un restaurante subterráneo y un salón visible desde la acera actúan de base de toda la estructura”.
La particularidad del diseño se origina en sus proporciones esbeltas, en particular la relación exagerada entre su pequeño tamaño y su enorme altura. Visto desde la calle, sus fachadas en retroceso tienden a inducir una sensación de vértigo.
Las objeciones se dirigieron a la parte superior del edificio. Según dijo Amanda Burden, comisionada de planificación de la ciudad, "el equipo de desarrollo tenía que demostrarnos que estaban creando algo tan grande o incluso mayor que el Empire State Building pero el diseño aún no estaba resuelto."
Ouroussoff objeta que ciertos aspectos del diseño todavía no se habían desarrollado plenamente, ya que “los tres picos, demasiado simétricos, daban al conjunto un aspecto un poco estático, pero el equipo de Nouvel, podía resolver estas cuestiones afilando un poco más los puntos”. Y termina diciendo: “Con la restricción de la nueva altura en el lugar, sin embargo, su concepto de diseño original seguramente será disminuido. Y la pérdida de hasta 45.000 metros cuadrados de espacio también podría dar lugar a recortes en el presupuesto, lo que podría significar materiales más baratos e interiores más estrechos. O peor, podría empujar a Hines, promotor del edificio, en encontrar una manera de acumular más y más espacio en los pisos más bajos, lo que podría distorsionar las proporciones del edificio”.
Pero la mayor tristeza aquí, siempre según Ouroussoff, "tiene que ver con Nueva York y cómo la ciudad se ve a sí misma. Tanto los edificios Empire State y Chrysler, construidos durante la Gran Depresión, se celebraron en su tiempo como emblemas de la fortaleza de la ciudad. La Torre de la Libertad, la contribución más notable de nuestro tiempo a la línea del horizonte, es un símbolo de la postura y la conveniencia política. Y ahora una alternativa real a la misma, uno de los diseños de rascacielos con más encanto de la memoria reciente, bien se puede perder debido a que algunas personas les preocupa que no hay nada en nuestra época actual se pueda llegar a medir con el pasado. Es una mentalidad que, una vez que se afianza, conlleva el riesgo de la transformación de una ciudad viva en un mausoleo urbano"
El proyecto es fruto del primer premio del concurso organizado por el MOMA en 2007. Originalmente se trataba de una torre de 75 pisos para un solar de 5181 m2, comprendiendo un hotel de 7 estrellas de 100 habitaciones, 120 viviendas y una extensión de 15.240 m2 de las galerías de MoMA, que no da el caso por cerrado. “Todavía no tiramos la toalla”, dicen fuentes del museo de arte moderno. Como aún ha de pasar por el consejo municipal, no consideran definitivo el recorte, construcción compartida con el promotor Hines. El contexto de crisis les ha dado un margen de negociación. Las obras aún no tienen calendario, añaden. Pero el MoMA es una de las grandes atracciones y, por tanto, con capacidad para presionar. También se le atribuye al rival. “Detrás hay mucho negocio”, sostienen las citadas fuentes.
Más información: New York times